sábado 24 de octubre de 2009

Recuerdo


Noche de viernes una noche distinta, una noche para despedirse o reencontrarse
Para contar historias viejas, y nuevas, para recordar.
Para hablar de hombres y mujeres, del pasado y del futuro, tratar de evadir el presente, ese que no puedo mencionar a todo el mundo, o que no quiero.
Una noche lúdica, saliendo del laberinto del dolor, entre copas, y cigarros, con música de los ochentas, de esa época en que nos conocimos, en que coincidimos, en que no había mas que la noche, las salidas, los ligues, los fajes, la aventura, vestida de mujer, de alcohol, de risas, y a veces también de llantos, en que las piedras del camino eran un pan al amanecer, o en que el sentido de la calle era a contra sentido, entre risas y mil copas.
Y dicen que recordar es volver a vivir, y abrazarla de nuevo es volver a sentir, como en ese tiempo, y su olor y su sonrisa me devuelven a esas noches, donde estar con ellas era otro pequeño mundo, algo que aun recuerdo con cariño, pero que decidí dejar atrás.
Y no soy la misma, y ala vez si lo soy, porque dejamos de ser y volvemos a ser con una copa mas, una risa mas, un beso mas, y después el amanecer, y la despedida, y no saber si volveremos a reencontrarnos, quizás si en otra noche, y volver a reír como hoy, en que la risa es solo una mascara, pero en la que nadie salvo yo lo sé.

miércoles 21 de octubre de 2009

IRREAL




No sé si es que no sé lo que busco, o es que no busco nada, no sé si es que estas ahí en todas partes, o no estas en ningún lado, no sé si solo es evasión, o es una realidad, no se si sueño o alucino
Por que tienes o no tienes nombre, forma y rostro, cuerpo e historia, o es solo que veo, lo que no esta, lo que mis sentios quieren ver, y necesitan para no caer en el vacío.
Digo que no busco una relación, una muleta, alguien que recoja los trozos de mí, pero a la vez pareciera como si desesperadamente te buscara, para no caer.
Y me pregunto que es lo que en realidad estoy haciendo o dejando de hacer
Y tienes mil nombres y a la vez ninguno, Tete, Maria José, Claudia, Berenice, Laura, y cuantos nombres mas podré sumar a esa risa constante, a esas tardes en duerme vela, a esa falta de tristeza, a esas lagrimas que no caen, a ese corazón que no termina de morir.
Y solo puedo agradecer a todas y a ninguna el que estén en mi vida sin estar, al que hagan de esto un paisaje multicolor, en el que no me desvanezco pero a la vez en el que yo no existo, por que ninguna me ve, cada una a su manera tiene una imagen de mí, como yo tengo una de cada una de ustedes, y quizás ninguna sea real, porque tal cosa es imposible en este preciso momento.

miércoles 14 de octubre de 2009

Una mirada, mil ideas



Sobre el filo de la navaja, entre el llanto y la locura...
Ese fue solo un instante, una vuelta de tuerca, una mirada, un par de palabras
Hoy el día se hizo eterno sabiendo que estabas a un paso de mí, mientras que ayer el día paso como un suspiro por el simple hecho de haber cruzado una mirada contigo.
La oscuridad me aconseja, me confundo. De día la ciudad brilla lejana a mí.
Me abandono a miles de pensamientos, sueños durante el día, pesadillas nocturnas, despertares innecesarios en la madrugada, estoy siendo arrastrada a la locura, y paso de la alegría y felicidad espontánea, provocada solo por una imagen, un recuerdo, una ilusión, un espejismo formado por mis sentidos, a la realidad q me devasta.

miércoles 7 de octubre de 2009

APOSTEMA




Y duele... duele desde hace mas de un año, duele desde el primer instante, y es una herida que no deje sangrar, hay una costra enorme y fea, y la puedo ver todas las mañanas, puedo sentir como la herida se infecta por debajo de la piel, como pequeñas cosas crecen, y hay días en que el agua la suaviza demasiado, y salen pequeñas cosas, pus, carne putrefacta, agua, sangre maloliente, pero no dejo que nadie la vea, por ahora rehúso cualquier tratamiento, solo dejo que siga avanzando, carcomiendo por debajo de mi piel, me acostumbro a ese dolor constante, que parece que nunca cesa o termina, y hay días en que no la veo, para que, no se que se incube dentro, Me da miedo, hay noches en que me asalta una fiebre intensa, y el dolor se agrava, y solo me arrastro, pero no puedo hacer mas por ahora, no sana, no se quita, y tampoco sé si empeora, por que solo veo la superficie, de todo aquello que se esconde debajo de esa enorme y monstruosa imagen.
Hay otros en que me levanto y casi ni la percibo, y me digo habrá desaparecido, quedara algún rastro al final, sé vera siempre tan espantosa, dolerá toda la vida, con la misma intensidad, pero no le muevo, para que, si no puedo sanar, sigo encerrada en esta crisálida, que a veces parece una prisión mortal.
Quizás solo termine arrancándome la piel, dejando expuesta todas mis vísceras malditas, mirando como la sangre se escapa de mi cuerpo, esperando que el corazón deje de latir, contemplando el dolor en su máxima expresión, dejando que la pus que corroe mis entrañas salga y se pierda en un océano de llanto.
Esta fiebre que no cesa, que me aletarga por las tardes, que incinera mis anhelos en las noches, que me despierta asustada por las madrugadas, no hay descanso, no hay calma, aunque aparento lo mejor que puedo que no duele, que no pasa nada, que todo esta bien a mi alrededor y dentro de mi, mientras este escozor me ahoga, me deja sin aliento, y sin lagrimas.
Pero el hedor crece en mi, y a mí alrededor, y nada puedo hacer para disimular, ya no hay nada que cubrir, y me siento expuesta como esta costra que crece cada día, que no seca, que no cae, que no termina de acabar conmigo, y que duele mas allá de lo que puedo soportar. Mientras la fiebre atonta mis sentidos, y siento el palpitar de la pus que me corroe, me dejo caer por un instante a este vacío, a la oscuridad, sin poder gritar, sin querer hacerlo, porque quien escucha el clamor de un ser extraviado, putrefacto, moribundo.

sábado 26 de septiembre de 2009

Lo que no suelo hacer




No suelo acercarme a quien me gusta... me gana el nervio y la timidez
No suelo hablar con extraños... no lo sé hacer bien
Mucho menos pedir un beso, o robar uno
Solicitar un teléfono, o pedir una cita
Sin embargo ayer... bueno ayer tenia antojo de eso.. Las lecciones las recibí hace diez años, las emplee cuando me sentía joven, cuando el grupo me impulsaba, eran noches en las que todo era valido, excepto ser tímido, y aunque normalmente no me comporto así, ayer... bueno ayer fue ayer... una noche distinta.. Espero repetirla mas a menudo... solo quiero divertirme... eso me ha quedado mas que claro.

jueves 24 de septiembre de 2009

NON TI SCORDAR MAI DI ME




Nos cruzamos todos los días con miles de personas, pero pocas son aquellas que realmente dejan una huella en nosotros, las razones son desconocidas, es una mirada, una sonrisa, una voz, una palabra, son esas pequeñas cosas, detalles, que se magnifican, que lo cubren todo, y cuando menos esperamos están ya en nosotros, o nosotros en ellos, y esperamos que esos encuentros perduren una eternidad, aunque esta solo dure una noche, a veces si tenemos suerte ocurre, y pasan mas de un segundo a nuestro lado, otras solo son pequeñas visiones cual sueños lúdico y lúbricos que se desvanecen cuando el momento se desvanece, con el tiempo, con el encuentro con la realidad. Pero como al igual que tu he sido objeto y sujeta de miles de obsesiones, de momentos incomprensibles, inconexos, esto es para ti, para que disfrutes de una obsesión más.


martes 22 de septiembre de 2009

Circulo vicioso

Las relaciones humanas son complejas... Porque no somos claros al expresar lo que deseamos, lo que sentimos, lo que esperamos. O porque no sabemos que queremos o esperamos. O esperamos de mas... No creo en las relaciones por obligación.. Pero finalmente he caído cientos de veces en esa mentira, en esa sensación de que le debo algo al otro solo porque en algún punto de mi historia yo le permití entrar. Porque eso si es una realidad somos nosotros y solo nosotros los que le damos cabida al otro en nuestro espacio y en nuestro tiempo, ya sea de forma conciente o inconsciente, de manera real o imaginaria. Y si soy victima o mejor dicho artífice de esos ciclos viciosos, de esas relaciones que no acaban, que terminan a medias, donde siempre queda un sesgo... una brizna de algo que no se puede ir, que atora la puerta, que no permite ni cerrar ni abrir. Y no me quejo, porque es absurdo quejarse de lo que uno propicia, principia, y no sabe como terminar. Porque no es fácil, como decir hasta aquí, nunca es fácil, porque quedan los recuerdos, los hubiera, los podría. Y soy yo la que finalmente decide no dar el portazo y darme la media vuelta, pero hay días como hoy en que estoy cansada, de ver tantas puertas a medio cerrar, de asomarme por los orificios y contar historias que fueron y no son, que ya no se si quiero seguir o comenzar. Yo no tengo noches que terminen al comenzar el día, regularmente la noche se sigue como hilo de media, y reaparece una y otra vez en otra noche, en otro tiempo en otro sitio, con otra persona. Y me puedo dar mil justificaciones a mi misma, pero no las tengo, quizás solo soy así... y no sé si puedo o quiero cambiarlo, pero hoy estoy cansada... solo quiero cerrar todas las puertas. Quedarme un rato aquí sin contemplar nada, sin que me importe nada, después no sé... porque no sé si haya una salida, o donde encontrarla, o como comenzar de nuevo, y hacia donde... y carajo mis planes se vencen como un puente mal estructurado, y la vacuidad se atora en mi garganta, mientras la lluvia cae a mis pies yo solo contemplo un horizonte que ya no me dice nada. No me siento como un roedor trepado en su rueda sin llegara ningún lado, porque ni siquiera me muevo, y cuando llegue el momento de moverme no sé si podré hacerlo, solo estoy contemplando mi exterior.